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¿Y si te desnudo en versos, te acaricio en letras,  mientras nos besamos en párrafos y copulamos en poesía, ocasionando un amor textual e instaurando una lujuria bucólica? -Jorge López.

Más menos 1.

Por momentos olvido el presente cuando me vencen, y los recuerdos se hacen fuertes. Cogen sitio y se agarran. Son lapas que solo quieren sobrevivir. -Bésame.   Lo he dicho.   Y quiero que lo hagas, bésame. Ya no puedo distinguir lo que fue y dejó de ser,  de lo que nunca será. Te quiero/odio. Y así mi amor se vuelve atemporal. - Bésame.

Y fuego en el alma.

Hoy me sorprendo extrañándote, como no debía de ser. Violando versos nocturnos, alcoholizados y despeinados. Incluso si ya no te tengo o nuna te tuve, soy demasiado egoísta porque no quiero que me olvides. Me he roto el corazón, pero no me importa. He ahogado los pulmones y emborrachado el alma. Y a las venas, A las venas las he incendiado, Pero poco ya me importa. Hoy se me antoja la apatía. Y ahora que no me has de escuchar, que no me has de leer te digo que de verdad te llegué a querer.

Irracional.

Nada es eterno. Ni si quiera el amor más puro, verdadero o irracional. Si es que existe.. He aprendido que el tiempo cura, que las lágrimas ahogan y que a veces hay que vivir con la cabeza (de arriba) y no con el corazón, como afirman las grandes novelas. Así que empezaré a olvidarte, comenzando por los recuerdos.

Mientras callaba.

Me mataron; las críticas, los insultos mal intencionados. Me mataron las palabras             mientras callaba y me desgarraba la garganta. Me traicionó, me compararon. dime ¿Por qué comparar? me traicioné. Y no quería soltarte. Temía que te fueras. Temía no volverte a ver. Buscar de nuevo la poesía, abrazarla,  y dejar que ella me cuidara. Pero ahora, no quiero que me cuiden, necesito, que me devuelvan la vida.