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Así que allí me planté Sabiendo que no saldría de una pieza tras los abrazos de todos los cuerpos sin vida que había dejado sin nombre. Me encerré entre melodías que despertaban un ejército de odio bajo mi cráneo y  la desesperación  de no querer volver. Entrando -no en batalla- si no en el campo perdido y obsoleto que no quise remover por temor a encontrar mi cadáver. Me han roto el tórax en pedazos y todos ellos, por aprovecharlos, están invertidos aquí. 

Sin fin.

Soy capaz de querer como te quise Viendome en una fotografía Sin haber dejado de quererte  Solo queriendote de una manera diferente  Y aunque quiera querer como quise Solo puedo querer como te quiero Sin saber como te querré mañana Pero añorando las fotografías de ayer.

No- síntesis.

Me pesan todos y cada uno de los versos que no escribo por miedo a sentirlos como propios. Tengo letras vetadas para no ordenarlas, sílabas que me tambalean a su paso. Tengo un poema dispuesto a romperse mientras se asienta. Dispuesto a escuchar mientras me  rompo. Dispuesto a asentarse mientras me  escucho. Tengo camiones de equipaje con ruedas   pinchadas,  hemorragias externas sin cirujano, marcas sin una historia de superación, viajes en los que aun estoy de ida. Personas a las que debo dejar atrás y no quiero. A las que quiero dejar atrás y no puedo. Y a las que puedo dejar atrás y no debo. Lloran al día tantas partes de mi que lagrimar me parece redundante.

Cura 365

Iba a escribir que tengo un demonio pegado a la espalda, pero la verdad, a la espalda solo me tengo a mí y confío tanto en ella que hace un año me regaló un puñal, me aconsejó que lo dejara cuidadosamente en mis costillas y que apretara siempre que doliera. Que es más fácil sufrir y curar, que sufrir y culpar y que ya que iba a sangrar, mejor le daba vida. Sin embargo aquí estoy; Sufriendo Curando Culpando Dando vida  Muriendo Solo me queda clara una cosa ;  el dolor no es pasajero pero si lo ejerces tú misma siempre  duele menos y yo  sigo eligiendo coger el puñal de frente a que te manchases las manos a mi espalda porque culparme  es sostenible pero culparte es la realidad.

Joder, que no.

No voy a pedir permiso, No. No voy a pedir permiso para pasar por un callejón oscuro de madrugada sin sentirme expuesta. Ni para mandarte a callar después de un discurso androcentrista sobre como debo, S obre como fallo, Sobre como resistimos. No voy a bendecirte para sentirte menos macho y a la vez superior al resto, mientras silencias las voces de las víctimas con tu incesante protagonismo repetitivo. No voy a mecer tu ego. Ni a darle un respiro y si se asfixia que llore. Tenéis mucho cuerpos que no palpitan a vuestras espaldas. Muchos nombres que salen de puntillas  por el esófago . Muchos cómplices limpiándoos la sangre de entre las uñas. No voy a pedir permiso para hacerle frente a las balas que intentan reventarme la ofensiva. No voy a brindarte la indiferencia y no voy a brindarme la excusa. No voy a pedir permiso para ser, para hablar, para exigir, para estar. Ni daré una peca de respeto a quienes se ...

La finalidad del sé.

No te conozco; Pero p uedo decir  que cuando estás triste caminas con las manos escondidas O que le quitas importancia a todo lo que te parte el alma para poder guardar a  salvo un poquito de mis restos. Sé lo que arrastran tus corrientes     cuando no susurran.  Que entre latido y latido se esconden  los otoños mas desnudos que hayamos  sobrevivido.  Puedo decir cada inclinación anímica de tu boca sin titubear, cada vocal pronunciada para no decir verdades con v. Sé como suena tu desesperación, como lloran tus libros  y como sana tu disfraz. Sé mucho y conozco poco; Pero sé a que sabes cuando no sabes conocerte y me conozco siempre y cuando me mire a los escombros.